De la mano de la Fundación Calouste
Gulbenkian, Portugal inauguró sus
primeras bibliotecas móviles en
1958, con la puesta en marcha de 15
unidades, como embrión de una flota
de 47 que se alcanzaría cuatro años
después.
La empresa se planteó con el
objetivo de asistir a la educación
de los ciudadanos más allá de los
ciclos escolares y de extender entre
ellos el gusto por la lectura.
La Biblioteca Itinerante nº 1
de aquella primera promoción
correspondió a la de Batalha, que
acaba de cumplir sus cincuenta años
de funcionamiento. La acogida
poblacional de la nueva iniciativa
fue magnífica, y hoy puede presumir
de haber conseguido el acceso a la
lectura para una población que no
contó con ninguna otra alternativa.
Aunque actualmente los medios y el
vehículo son otros, no se ha perdido
el espíritu inicial, que defendía la
descentralización cultural en favor
de la divulgación del libro y del
fomento de la lectura,
fundamentalmente en las localidades
más alejadas del Concejo de Batalha
y de otros dos vecinos, con el fin
de reformar la formación integral y
el bienestar de sus ciudadanos.
Hoy constituye una extensión de la
Biblioteca Municipal de Batalha, y
como tal atiende con especial
dedicación escuelas y guarderías,
adaptando su funcionamiento al
calendario escolar, tanto para el
acercamiento de la lectura a los
niños como para el apoyo de la labor
decente de los profesores.
Cada mes
se visitan 26 centros educativos a
cuya disposición se ponen los 2.000
documentos que esta biblioteca tiene
de fondo.
Durante las vacaciones escolares,
presta sus servicios en la Piscina
Municipal.
¡Feliz aniversario!